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Crianza y conservación del entorno de la vida En el génesis de los indígenas se plantea que la PACHAMAMA es la divinidad (madre) que fecunda y pare a los ríos, montañas, cerros, plantas, insectos, animales, ser humano, entre otros; por lo que todos somos herman@s; a la madre como al herman@ no podemos envenenarla, venderla ni matarla, sino criarla y cuidarla como se lo hace a un hij@, herman@ o madre; por ello en el CEPCU no se habla de desarrollo sostenible ni del manejo de recursos naturales sino de la crianza y conservación de un espacio de vida.
Nos guiamos por las enseñanzas de nuestros padres; mientras que los conocimientos de las universidades las tomamos siempre y cuando no redunden solo en ganancia o en dañar a los seres que mantienen el equilibrio. Planteamos imitar la naturaleza virgen (selva) con la asociación y rotación de cultivos a fin de evitar plagas y enfermedades, mientras en otros casos, promovemos la utilización de mecanismos naturales para obtener el equilibrio; con este fin promovemos el uso del abono natural en abundancia para que una planta muy bien alimentada no se enferme.
Nuestra Oposición Al desarrollo humano sostenible y toda suerte de combinaciones que son solo expresiones creadas en pos de la colonización de la mente, nos limita la visión de nuestro accionar; el desarrollo es un mito global y una concepción reduccionista donde el crecimiento económico es el motor necesario y suficiente para todos los desarrollos en la que se asume que solo un profesional con conocimiento de las grandes universidades es el único que salvará de la contaminación, calentamiento global, terremotos y variaciones climáticas que van destrozando el mundo. 
| Mientras que el manejo de recursos naturales para un desarrollo sostenible es una forma discursiva de expresar el dominio del ser humano sobre la naturaleza. Este dominio establece mediante la separación de quien domina y la naturaleza dominada; se reducen los nexos a la supremacía del hombre sobre la vida; sobre una naturaleza pasiva que acepta resignada la voluntad del ser humano dominador y explotador. Sin embargo para el occidente, la tierra es un capital que debe producir ganancia y con este fin las universidades proponen distintas tecnologías para matar a insectos y plagas que dañan los cultivos; para ello envenenarán el agua, suelo e inclusive a otros seres como los humanos que viven cerca, de una manera eficaz, eficiente y competitiva a fin de obtener una altísima rentabilidad. |
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